“Duelo de titanes”:
los “súbditos” se rebelan contra el PODER

El “caso Lagar” va camino de convertirse en un culebrón de de muchos capítulos, lleno de buenos, malos y malísimos, cuya trama se va retorciendo cada vez más y cuya solución final nadie es capaz de adivinarla. Un grupo de unas cuarenta personas, vecinos de El Lagar, al enterarse de que el ayuntamiento había cumplido finalmente su amenaza de abrir al público en general la “piscina privada de El Lagar”, convirtiéndola en municipal, se han puesto de acuerdo en darse un baño “de gratis” en “su piscina de siempre”. Y dicho y hecho, a las seis de la tarde del sábado 4 de julio, hoy, han quedado en la puerta de las instalaciones. Juntos han entrado, juntos han hablado con la socorrista-vendedora de tickets, juntos se han negado a pagar, juntos se han bañado y tomado el sol, juntos han visto llegar a la Policía Local, juntos les han visto marcharse poco después y juntos se han marchado a las siete de la tarde, cuando se cerraba “oficialmente” la “piscina municipal”. “Esta es nuestra piscina y vamos a pelear por ella como por las demás instalaciones que son nuestras”- han dicho un tanto cabreados los invasores.

A las seis en punto los cuarenta ( foto 2 ) han cruzado la puerta de la piscina ( foto 3 ), la pequeña de abajo puesto que la otra estaba cerrada con candado al lado de un cartel cutre ( Foto 1 ) en el que se especificaban los horarios y los precios tanto para los “residentes” del Lagar, como para los foráneos. Allí todo lo que ha hecho el ayuntamiento hasta ahora ha sido cutre. Cutre la “toma de la piscina”, legalmente cuestionable y cuestionada ya en un Juzgado. Cutre el anuncio de unos cursillos de natación y la apertura el día 29 de junio, apertura y cursos inexistentes, puesto que la piscina se abrió ayer viernes 3 de julio. Cutre porque la piscina se ha abierto, aparentemente al menos, sin licencia de apertura, sin inspección sanitaria, sin ninguno de los requisitos que le hubieran exigido a cualquier otra piscina en cualquier otro sitio. Un caso parecido al Centro Vicente Aleixandre, que si fuera privado estaría cerrado entre otras cosas por no tener ninguna Salida de Emergencia. Increíble pero cierto. Y aquí pasa lo mismo.

Pero como el ayuntamiento cree y actúa como si la piscina fuera suya, pues no hacen falta papeles ni inspecciones, al menos aparentemente y presuntamente. Una inspección hubiera detectado la suciedad del agua y la piscina pequeña vacía sin ningún cordón de seguridad para que los niños no se caigan. Un accidente allí y se lía la pajarraca.

Cutre porque allí sólo había una persona, la simpática y eficiente Rosa, que hacía de socorrista (que será para lo que le han contratado) además de portera, cobradora, relaciones públicas y avisadora de autoridades y policía cuando algunos “entes extraños” invaden la piscina con la malsana intención de bañarse en ella por creer, ilusos, ¡que es suya!. Cutre porque no hay papeleras (la antedicha Rosa se presta a recoger la basura de un comunero cuando éste preguntó por las inexistentes papeleras). ¿Se habrán hecho los preceptivos análisis al agua de la única piscina que funciona?. Muchos de los invasores creen que no, pero a pesar de ello acaban bañándose. De allí han salido sin hongos y líquenes sobre su piel, lo que no quiere decir que mañana no puedan levantarse con algas y musgos cubriendo sus cuerpos. Pero bueno… ¡Como es del ayuntamiento, se pueden saltar supuestamente las normativas!. (Véase la ultima Feria con sus casetas-disco y su volumen inmedible por falta de sonómetro) ¿Habrá aquí medidores de Ph y de Cloro?. Los que allí estaban pensaban que todo esto era cutre, muy cutre.

Rosa, la pobre chavala, se enfrentó a los invasores ( foto 4 ) con todas sus fuerzas. Que si es una mandada, que si tienen que pagar todos, que si al final va a pagar ella el pato, que si tiene que informar a sus superiores. Los invasores la comprenden y la tranquilizan, diciendo que no se preocupe y que llame a sus superiores y que sus superiores llamen a la Policía ó al “sunsun corda”. Los invasores van tomando los rincones estratégicamente y al fin varios de ellos, entre mayores y niños, comienzan a bañarse ( fotos 5 y 6 ). Rosa (pobrecita, producía un poco de lástima) trasmitió a través del móvil a sus “superiores” (se supone que la piscina depende de la Concejalía de Deportes y su concejal Pablo Montesinos) la señal de ¡socorro!, SOS, frente a los invasores. Era pues cuestión de tiempo que llegaran allí las “fuerzas del bien” y actuaran contra las “fuerzas de mal” invasoras.

Y así ha sido. Como la piscina estaba llena de invasores de todos los tamaños, Rosa, la multi-empleada, se acercó a la piscina para ejercer ya de socorrista ( foto 7 ). Toda una profesional a la que, fuera de cachondeo, alabo por su buen hacer desde el principio hasta el fin. “Cierro a las siete. Os iréis, ¿Verdad?” preguntaba ella un poco acongojada. “No te preocupes, Rosa, que nos iremos y podrás cerrar tranquila. Esto no va contra ti”, le respondieron.

¡Y llegaron las “fuerzas del bien”! ( foto 8 ) embutidas en los cuerpos de dos policías locales con caras muy serias, como para la ocasión. La verdad es que los invasores les han hecho muy poco caso. Rosa se ha acercado a los agentes y durante unos minutos han estado hablando con parsimonia y tranquilidad incluso con un par de invasores ( foto 9 y 10 ). Los agentes debían tener ya las cosas y las órdenes claritas, porque tras rascarse un poco la barbilla uno y el cogote el otro, se han dado la vuelta y se han marchado por donde llegaron ( foto 11 ) sin arengar ni intimidar de modo alguno a los invasores. Eso sí, se han quedado agazapados cerca, por si acaso.

“¡Esto es raro, muy raro”, decía uno de los bañistas. “Si estamos de un modo ilegal, ¿Por qué no nos echan?. Y si se van tan tranquilos y no nos echan significa que estamos legales, la piscina es nuestra y esta chavala no tendría que estar aquí cobrando y los carteles de los precios tampoco”. Los invasores estaban tranquilos pero un tanto ofuscados. Estaba claro que alguien de “arriba” estaba empeñado en que no hubiera follón. ¿Tendrá algo que ver la presencia de cámaras allí tirando fotos de todo lo que ocurría?. Mañana lo sabremos: a las cinco de la tarde se ha convocado a todos los vecinos de El Lagar a ir allí de nuevo, como hay, a bañarse. Y mi cámara, particularmente, no estará allí para inmortalizarlo. A ver qué pasa. Si pasa, será al menos curioso. Y si no pasa, más curioso todavía. Buenos datos para el juez que lleve al caso de las medidas cautelares del día 20 de julio.

Llegadas las siete de la tarde, todos los bañistas al unísono dejaron de bañarse y se dirigieron a la puerta ( foto 12 ). Rosa ha podido cumplir pacíficamente con su función, cerrando la puerta tranquila y a su hora fijada. Los invasores han salido por su propio pié sin incomodarla en su trabajo. Ella no es más que una mandada. Y por ello se le ha comprendido y respetado. Un diez para los invasores.

Y esta es la crónica de una invasión anunciada. De una desobediencia civil sin precedentes en la zona. El ayuntamiento, con su alcalde a la cabeza, ha echado un pulso a los comuneros del El Lagar que están en contra de la “entrega sin condiciones” de los elementos comunes de la urba. Y los comuneros han recogido el guante y han respondido. Hoy pacíficamente. Se supone que conforme suba el nivel de crispación se elevará el nivel de reacción. No sé. Normalmente ocurre así. Aunque el Lagar es diferente. En todo. Y eso lo sabe bien Joaquín que sólo tiene un enemigo importante a batir aquí: los jueces y la justicia.
¡Puf!. Casi ná.

Publicado por a las 10:19 pm