“Cuando era joven fumé porros como todo el mundo. Ahora consumo pipas  de girasol”

Es un encantador de serpientes y no rehuye ninguna de nuestras preguntas. A todas responde con un discurso monocorde y tranquilo, sin mirarnos casi en ningún momento a los ojos, porque es un hombre que baja casi siempre la mirada hasta el punto de que es muy difícil conseguir una foto con la mirada al frente. Destila tranquilidad, casi buenismo. Es inteligente y rápido en sus elucubraciones mentales. Y domina como nadie los medios y el género de la entrevista, dosificando el contenido y los tiempos para que no decaiga. Me gustaría preguntarle sobre tantos temas y tan profundos, que prefiero finalmente entrar suave en esta primera entrevista para que no se asuste. Tiempo habrá de profundidades.
Me ayuda Angel Doctor con la cámara de fotos y cuando llegamos a su despacho Luís Bravo estaba inflando balones para lanzarlos a los niños en la Cabalgata de Reyes. Hay que inflar quinientos, al lado de una maqueta sobre a restauración. ¡Qué le gustan las maquetas a Luís Bravo!. Es porque se entiende mejor y a primera vista lo que están restaurando, pensará. Y es verdad, se entiende mejor. Pero eso se lo explicaremos a ustedes más adelante, los próximos meses, cuando le preguntemos en profundidad por las canteras y la Fundación. Hoy me interesaba más el ser humano que se suponía que llevaba dentro el gerente más odiado y querido de todo Alhaurín de la Torre. Curiosidad malsana supongo. Yo pregunto y él responde. Con la excusa del premio “Caganer” planteo algunas preguntas tontas, otras intrascendentes y unas pocas más profundas aunque cortas. Tiempo habrá de mirar debajo de la alfombra…
         – ¿Se siente usted caganer, señor Bravo?
“Depende de lo que la gente entienda por “caganer”. Si es la acepción catalana de un premio honorífico que le dan  a una personalidad del año en plan positivo, pues me siento orgulloso. Pero si es por el tema escatológico, pues qué quieres que te diga. Cagar, lo que se dice cagar, todos cagamos, hasta el Papa”.
          – ¿Qué le pide al Año Nuevo el niño malo de la película?
“Pues habrá que preguntarle al niño malo de la película. Yo no me considero el niño malo de la película. No me considero ni niño, ni malo. La labor que estoy haciendo es muy buena. Y si hay personas que me consideran malo puedo decir como Napoleón: que a las personas se les juzga por la categoría de sus enemigos. Y como yo debo tener muchos adversarios, muchos enemigos, entonces debo tener mucha categoría”.
          – ¿Tiene usted cuernos y rabo como dice la oposición?
“Cuernos… que yo sepa, no. Por lo menos yo en el espejo me miro y no tengo cuernos. Rabo trasero tampoco me veo en el espejo. Rabo delantero sí tengo. Normal, el que tiene todo el mundo”.
           – ¿A usted le huele a azufre la oposición?
“No. A mí no me huele a azufre la oposición. La izquierda en este país está experimentada en tergiversar la verdad para acomodarla siempre a sus circunstancias. Falsean la verdad. No me huele la oposición a azufre. Simplemente mienten más que parpadean. Y si me permites la puntilla, menos mal que luego las elecciones, al menos en Alhaurín de la Torre, ponen a todo el mundo en su lugar. La gente al final cuando tiene que meter la papeleta en la urna, mira alrededor, mira la realidad y eso es lo que cuenta. Y por eso Joaquín Villanova tiene el 64% de los votos”.
           – ¿Su poder es tan grande como dicen, o más bien se lo supone usted?
“¡Si es que yo no tengo poder ninguno!. Yo no tengo ni voto siquiera en el Consejo de Administración de la Fundación. Yo hago propuestas y luego los patronos las aprueban ó no las aprueban. Se elaboran en base a unos presupuestos…”.
          – Pero es usted consciente de que la gente en Alhaurín de la Torre le ve con muchísimo poder. ¿Ese poder es real?
“Yo nunca me he sentido una persona poderosa en el pueblo. Y soy sincero. Yo sí sé que tengo la confianza del alcalde. Y la gente piensa: un tío que tiene la confianza del alcalde, debe ser una persona poderosa. Yo entiendo que se tiene poder cuando puedes tomar decisiones sin tener que consultar con nadie”.
           – ¿Es usted un hombre de derechas?
“Pues yo no he sido nunca un hombre de derechas. Siempre me he considerado un hombre de la izquierda si la entendemos como izquierda política, porque tengo las características que la izquierda se autoapropia. Pero yo pertenezco al Partido Popular, que es un partido que dicen que es de derechas. A mí el Partido Popular no me ha puesto nunca ninguna pega y sigo manteniendo mis ideas y mi forma de ser. No he tenido ninguna pega en el Partido Popular a pesar de tener ideas de izquierda”.
           – Osea que es un hombre de derechas con ideas de izquierdas…
“No. Soy un hombre de izquierdas que milita en un partido de dicen que es derechas”.
            – ¿Hay vida privada fuera de la política?
“Vida privada sí la hay. Otra cosa es que te la respeten. Pero haberla hayla”.
       -¿Y se debe respetar en el caso de los políticos?
“Yo creo que las vidas privadas se deben respetar todas. Las del político, la del banquero… hasta la de Isabel Pantoja”.
           – ¿Y el derecho de la gente a saber?…
“Ese derecho entra dentro de lo que es la actividad pública de las personas, pero no en la actividad privada. Yo no se por qué la gente tiene que saber si fulanita de tal duerme con menganito o duerme con zutanito. O qué es lo que le gusta de comer o cuantas horas duerme o si le gusta tomar el sol desnudo… eso en qué puede influir o mejorar el conocimiento de una persona?.  Hay que juzgar a las personas por sus actividades públicas, por su trabajo profesional…. ese tipo de cosas sí”.
             - Las actividades privadas no afectan al personaje público en su quehacer público?
“Si le afecta o no le afecta no lo sé. No debe afectarle. Un personaje público no debe estar mediatizado por su vida privada. No debe trasladar su vida privada a su trabajo público”.
              -Si llegara a afectar a su trabajo público la gente tendría derecho a conocerla?
“Yo es que no se por qué la gente tiene que conocer la vida privada de cualquier persona, ya sea pública o ya sea privada. A mí lo que hagan mis vecinos es que me da igual y ya puede se mi vecino el presidente del gobierno como si es el fontanero del barrio…(Llaman por teléfono. Es el alcalde Joaquín Villanova para pedirle que compre la Fundación 1.500 kilos de caramelos para la Cabalgata de Reyes. Luís le dice que será difícil conseguirlos). A mí no me llama el alcalde más que para problemas…”.
              - Para usted qué es más importante, la eficacia o la ideología?
“La eficacia. Hay que ser eficaz”.
             - Pero muchas veces en política no es así…
“Maticemos. Si cuando hablas de ideología hablas de ideas políticas… yo las ideas políticas las tengo que supeditar siempre a la eficacia y al trabajo. A los resultados. Entendiendo eficacia como algo positivo, como algo bueno. Porque yo sea del PP no voy a dejar de decir que esta u otra ley sea buena ó no sea buena. ¿Que es buena?, pues es buena. Otra cosa es que haya dinero para pagarla. Los políticos deben actuar para hacer un trabajo eficaz. No deberían estar supeditados a la ideología”.
           - ¿Usted cree que los políticos cumplen esta premisa?
“Yo conozco muchos políticos que lo hacen, entre ellos mi alcalde. Además ponlo, y te voy a poner un ejemplo, que como él lo ha dicho, yo lo voy a repetir: El que más nos presionó en el tema de las canteras al principio fué el Partido Popular. El alcalde de Alhaurín de la Torre Joaquín Villanova antepuso la eficacia a la ideología”.
          - ¿Ha usted dejado de fumar… DE TODO?
“Yo nunca he fumado más que tabaco. Por lo tanto…” (risas)
              - Yo no sé si al principio había puesto si había dejado usted de fumad DEL TODO… ¡y se me ha caído la ele de DEL!…
“¡Ah pues se te ha caído la ele…!. Pero vamos, si es DEL todo, es DEL todo. Pero DE todo… yo no he fumado nunca más que tabaco. Independientemente de que cuando era joven fumé porros. Pero como toda la gente, cuando fuí joven…”.
              – ¡Cuando era joven…!
“Yo de mayor no fumo porros”.
              - ¿Por qué cree la gente que usted fuma porros y que cuando los fuma suelta sus parrafadas…
“Pues por el mismo motivo que la gente se piensa que yo bebo, y no bebo. Y creen que soy muy malo, que soy muy sieso… y no es verdad”.
             - ¿Están mejor las pipas que las uñas?
“Yo nunca me he comido las uñas, nunca he tenido necesidad y te voy a decir por qué. Yo he tenido un problema siempre con las uñas y es que desde que tenía catorce años yo he sido guitarrista, toco la guitarra y la guitarra se toca con las uñas. Así que siempre me las he dejado largas. Mi mujer dice que me las dejo demasiado largas y que luego no me las cuido. Ahora no las llevo tan mal”.
           - “Si bebes, no conduzcas”… ¿Usted conduce?
“Yo conduzco y jamas en la vida me han puesto una multa por alcoholemia”.
           - ¿No será que no le han pillado?
“Pues no. Será porque no debo tener cara de borracho porque nunca me han parado. Y la Guardia Civil sabe a quien tiene que parar. Y he pasado cientos de controles. Cuando me han visto me han dicho: “Pase usted”. No debo tener cara de alcohólico. Jamás me han  parado”.
           - ¿Cuáles son los placeres que le quedan en la vida?
“Bueno, el único placer que me han quitado es el tema del tabaco porque yo llevaba fumando desde que tenía quince años. Últimamente estaba fumando casi tres paquetes diarios. Era mucho tabaco. En mayo el médico me recetó unas pastillas que se llaman “Champix”. Empecé el tratamiento en septiembre. Tras quince días fumando y tomando las pastillas bajé a trece cigarrillos diarios. Y dos semanas después corté radical. Y hasta la fecha. Lo difícil es dejar el hábito de fumar. Hay que estar con caramelos, con pipas, sucedáneos, tienes hambre…”.
           - ¿Y todavía disfruta de alguno?
“Pues el del trabajo, que es un placer que he tenido siempre. Más con un  trabajo como este que tengo que afortunadamente es un trabajo que me encanta y un trabajo que me satisface muchísimo. En la Fundación hacemos muchas cosas, para mí son todas buenas y se que no todo el mundo va a pensar lo mismo. Y yo siempre lo he dicho, si la Fundación no existiera habría que inventarla. El trabajo que hacemos aquí está muy reconocido a nivel del pueblo aunque haya otra gente que piense que no. El tiempo pone a cada uno en su sitio. También me queda la familia. Estoy bien en casa, mis dos hijos están trabajando, mi mujer también trabaja, yo trabajo…”.
             – ¿Vivimos porque no hay más remedio?.
“Bueno, vivimos porque nacemos y una vez que nacemos no tenemos más remedio que vivir de la mejor manera posible”.
             – ¿Cree que hay Cielo e Infierno?.
“Yo no. Yo  no creo en la Vida Eterna. Soy agnóstico y todo el mundo lo sabe. Yo no creo en Dios”.
           - Entonces cuando se muera ¿a dónde va a ir usted?
“Cuando yo me muera pues no sé dónde voy a ir. No sé si iré al Cielo o al infierno. No lo sé”.
           - Pues creo que usted va a ir al infierno seguro… ¡porque dicen que es usted muy malo!.
“¡Ah, que me voy a ir al infierno porque yo soy muy malo?”
            – ¿Está claro, no?. Mucha gente piensa eso.
“Pues no lo sé. Yo creo que al infierno van pues la gente que cometen delitos, la gente que es mala. Yo  no he cometido nunca ningún delito que yo conozca. Nunca me han juzgado por ningún delito, nunca he matado a nadie, creo que no he hecho daño a nadie, trabajo en una Fundación en la que nos dedicamos a hacer el bien. La verdad es que yo no me veo malo y no entiendo cómo la gente me puede ver como malo. Yo siempre he admirado a Alfonso Guerra, que como persona es admirable y bueno pero cuando pasa al plano político no tiene escrúpulos. Yo siempre he dicho que si tienes muchos enemigos, muchos adversarios es porque estás haciendo una labor que duele. Si no te mueves nadie se mete contigo..”.

Osea que admira a Alfonso Guerra porque era bueno como persona pero como político era un político sin escrúpulos… curiosa admiración y curioso personaje. La segunda parte de la entrevista es más seria y tiene su enjundia. Habla del alcalde Villanova, de sus ideologías, del accidente de Retamar… pero eso será mañana. Tras varios años de criticarle hasta la saciedad como persona y como gerente sobre todo de la Fundación,  he querido acercarles al personaje mirándolo desde otra perspectiva más humanizada. Quería saber si detrás de esa máscara había una persona de carne y hueso. Juzguen ustedes el resultado. Solera le acaba de dar un premio a la Fundación. Será que se lo merece….
Publicado por a las 1:20 pm