No van muy bien las cuentas de la Fundación. Todavía queda dinero que abonar de 2010 y 2011 por los canteros y hasta el Ayuntamiento le debe 100.000 euros, un 33,33333% de su aportación anual de este año…

Luís Bravo está triste. ¿Qué le pasa a Luís Bravo?. Pues que le falla la cartera y sufre en su condición de Gerente de la Fundación Social Medioambiental “las Canteras de Alhaurín de la Torre”, que a partir de ahora llamaremos sin eufemismos  “Fundación de los canteros”, más ahora que el Ayuntamiento la ha hecho PRIVADA para que ni usted ni yo podamos “olisquear” sus cuentas. Y sufre porque no le llega el dinero con la fluidez que debería según lo acordado entre el Ayuntamiento y los canteros en el “Acuerdo Marco para la Restauración, Reforestación y Puesta en Valor de la Sierra” firmado el 13 de enero de 2006, por el Ayuntamiento de Alhaurín de la Torre, Junta de Andalucía, sindicatos (UGT y CCO) y las siguiente empresas: Compañía General de Canteras, Áridos y Reforestaciones, Pinos de Alhaurín 144, Áridos el Pinar, Áridos y Premezclados, Retamero Hermanos y Áridos Alhaurín de la Torre.

Como bien saben ustedes, en este Acuerdo Marco (pinchar para ver) se detallaban los aportes dinerarios que debían hacer el Ayuntamiento, 300.000 euros anuales, y los canteros, 900.000 euros por ejercicio, sumando un total de 1,2 millones de euros, presupuesta anual de la Fundación que gestiona el susodicho Luís Bravo. La Fundación empezó muy bien, con fuerte repercusión en la vida social del pueblo, destinando cantidades importantes de dinero a ayudar a familias necesitadas de nuestro municipio y subvencionando cualquier actividad cultural que se presentara con un proyecto viable en el despacho del omnipotente y omnipresente gerente de la Fundación. Aparte, no ha habido acto deportivo ni festivo donde la Fundación no estuviera presente con su propaganda, ya fuere en forma de camisetas, gorras, cartelería, bolígrafos y cualquier soporte físico que “soportara” el logo de un “ente” que en poco tiempo logró calar entre la población como un “ente” medioambiental y verde. Vamos, que nuestro querido amigo Mancebo y sus verdosos  montajes políticos ERES y EQUO se queda corto en cuanto a ecología y verdura en comparación con la Fundación…
Pero claro, en época de vacas gordas todo el mundo es feliz y el dinero discurre y circula con fluidez. Los hombrecillos verdes pululaban por todo el municipio con sus podadoras, Viveros Guzmán era feliz aportando plantas y elementos decorativos para los trabajos del gerente Bravo, la empresa institucional de publicidad hacía su agosto en invierno y verano, y los mayores del pueblo cenaban y viajaban a costa de los canteros. Aquí paz y allá Gloria.
Pero la crisis lo ha cambiado todo. Ya no se acomete tanta Obra Pública y privada, los canteros ya no venden tanto árido, ese que sacan “de lo que sobra” (je je je je) de la Reforestación (que va de cráneo por cierto, van a hacer falta veinte años más para acabar) y la pasta no fluye. Primero porque no la hay, y segundo porque los canteros se han enzarzado en una guerra interna sin cuartel para determinar el volumen dinerario (es decir las pelas) que deben aportar cada uno,  según las cantidadades de árido puestas en el mercado por cada explotación.
Así, la ex-todopoderosa SANDO, que últimamente está de capa caída, debe a la Fundación por su cantera “Aridos y Reforestación” (¡reforestación dice!, je je je) todo el año 2010 y el año 2011 al completo. Cuando se produjo la conversación con la fuente informante también faltaba por pagar el ejercicio 2010 la empresa Pedro Caballero, pero que había prometido abonar de forma inminente. Y del resto de las canteras deberían una parte importante de los 900.000 euros del Acuerdo Marco correspondientes a este año 2011. A excepción, según el gerente Bravo, de la Compañía General de Canteras que estaría al día en los pagos. Bien está si él lo dice.
Falta dinero pues. Mucho dinero, puesto que hasta el Ayuntamiento adeuda el 33,333333% de su partida de 300.000 euros, es decir, le queda por aportar en el ejercicio de 2011 -y estamos casi en diciembre- unos 100.000 euros.
¿Ha tomado medidas el flamante  gerente para urgir a las partes a que aporten las cantidades pactadas para llevar a cabo las actuaciones medioambientales y sociales que son de su competencia y para las que se  realizan las previsiones anuales de gasto?.  Suponemos que habrá puesto el grito en el cielo, pero teneniendo en cuanta quién le paga su sueldo (para Bravo no hay crisis y lo primero que se pagan son los sueldos y gastos de funcionamiento de la Fundación) pues suponemos que no morderá la mano del que le da de comer. Insiste e insiste que las aportaciones a las asociaciones y las subvenciones y ayudas sociales no sólo se están pagando con normalidad, sino que además este año se ha aumentado la partida de ayudas a familias necesitadas. Podría ser verdad. Pero también es cierto que la Fundación se va a ir vaciando de contenido y llegará un momento, que puede ser cercano, que las aportaciones se queden en los 300.000 euros del Ayuntamiento y poco más.
No se sabe a ciencia cierta si la Fundación tiene herramientas jurídicas para apremiar a las partes insolventes que no hagan su aportación anual. El gerente calla, el Ayuntamiento calla y las canteras meten la cabeza cuales avestruces en el agujero. Ahora que el Ayuntamiento ha declarado por la votación en el Pleno a la Fundación como PRIVADA, lo que hagan dentro de esta fundacion PRIVADA no es de competencia PUBLICA y mucho menos PUBLICABLE. Así que, querido lector, usted pone 300.000 euros al mes, pero no tiene derechos, nio siquiera el de la Información. Sólo tiene obligaciones. Y no puede usted fiscalizar las cuentas de la Fundación al ser privada, ni siquiera a través de sus concejales electos. Por no poder enterarse no se puede usted enterar exactamente ni del dinero que deben las partes que firmaron el Acuerdo Marco.
Transparencia, sí señor. Ese es el bagaje que llevará a Madrid en su zurrón el diputado Villanova cuando vaya en AVE a sus reuniones en las Cortes Generales “en representación de Alhaurín”. A ver su trae muchas inversiones y acaba de pagar los 100.000 euros que debe a la Fundación…
Por cierto… ¿Qué se ha hecho con el 1,1 millones de euros que los canteros pagan cada año al Ayuntamiento (independientemente de la Fundación) para lasdeterminadas actuaciones reflejadas puntualmente en dicho Acuerdo Marco?. ¿Se han pagado regularmente estas cantidades?. Uy Uyy Uyyy
Otro día se los explico a ustedes.
Juan Carlos Sanz de Ayala

Publicado por a las 3:12 pm