Tiene previsto andar más de 2.000 kilómetros por la isla del Océano Pacífico

    Este lunes pasado 26 de marzo el controvertido ex-concejal socialista de Alhaurín de la Torre Roque Manchado tomó un avión en Málaga y tras recorrer unos 20.000 kilómetros en varias escalas -la mitad de la circunferencia de la Tierra- llegó a Nueva Zelanda donde va a pasar  dos meses y medio caminando allí más de 2.000 kilómetros. La verdad es que cuando me lo contó casi no me lo podía creer, aunque de Roque me puedo creer lo que me diga porque lo conozco. Recordar al lector que Nueva Zelanda es un conjunto de islas que están situadas en el Océnao Pacífico a unos 1.800 kilómetros de Australia. De orografía abrupta, ahora mismo están saliendo del verano y entrando en el otoño, con lo que las lluvias le pueden aguar más de un día al intrépido viajero. Pero no le importa. Ya el año pasado se recorrió el Camino de Santiago, él solo, desde Roncesvalles hasta Finisterre donde abrazó la estatua del Apóstol, así que preparación no le falta para tragarse los 2.000 kilómetros en la tierra de los kiwis.
“Vamos a ver, Roque -le pregunto- ¿no te podrías haber quedado en Churriana, majo?, ¡qué ganas de complicarte la vida…!.”,  pero él se entusiasma y se pone a contarme las previsiones del viaje casi sin respirar: “Ya me he recorrido los alrededores de Alhaurín y necesitaba otros horizontes. Nueva Zelanda está considerado como el país más bonito del mundo, con unos paisajes únicos. Y tienen organizados los mejores senderos del globo con una estupenda seguridad y unos muy módicos precios. Los dos mil kilómetros que quiero hacer andando están programados en rutas de 2 a 5 días en las que tienes que llevar encima además del saco de dormir, toda la comida que vayas a consumir. En los refugios te dan una litera por 5 euros y puedes cocinar lo que lleves en la mochila”.
   Roque se va solo. Su mujer, Silvia, no le acompaña porque le gustan poco las literas y las mochilas. Además el recorrido es muy duro para ella. “Voy allí sólo -nos explica Roque- pero para recorrer las rutas se organizan grupos de gente llegada de todo el mundo y estás en todo momento controlado por la organización. Si alguien no llega al final del recorrido en un tiempo prudencial, salen a buscarlo de inmediato. Cada día haremos unos 20 kilómetros de media en jornadas de 6 a 8 horas….”.
“¿Y no hay por allí indios caníbales?” le espeto cortándole en seco la explicación. “¡Jejejeje! Pues no, no los hay. Allí están todos muy civilizados”. “¡Pues vaya, qué mala pata -le digo- Alhaurín no va a tener la suerte de que alguno se te coma crudo….”. Roque suelta una carcajada, pero ya sabe que son cosas mías… Le pregunto si se le pondrá cara de kiwi, ya saben, esa ave típica de Nueva Zelanda que perdió las alas por la ausencia de depredadores en todas las islas y sólo camina sobre el suelo. “Ten cuidado con los kiwis -dice Roque- porque kiwis son los pájaros que andan, kiwis esas frutas tan decorativas que ya se consumen en España y kiwis son las personas oriundas de Nueva Zelanda…”
     Tras su reprimenda, y como soy curioso por naturaleza, le suelto de sopetón, es que no me puedo aguantar: “¡Llevarás papel higiénico!, ¿no?”…. A su edad aún se pone rojo: “¡Qué buena idea Juan Carlos, te aseguro que echaré un par de rollos!, aunque allí la cultura es anglosajona con lo que papel higiénico no faltará. Y en caso de extrema necesidad, tendré que usar el método de toda la vida, como hacíamos antes incluso en España:  con cantos rodados o con hojas . ¡Pero cuidado con no hacerlo con hojas de higuera….!. ¡Los mayores ya saben lo que te puede ocurrir, jejejeje!”.
Y para terminar el tema y como dicen que soy malo, remalo, no me puedo aguantar y le pincho: “Qué vas a hacer dos meses y medio sin Joaquín Villanova, jejejeje!”. A lo que contesta rápido: “¿Quiés es Joaquín Villanova?”…. Yo insisto: “¿Dos meses y medio sin Tabico?”. Y él también está rápido: “¿Qué es Tabico?… ¡Todo esto a la vuelta del viaje!”.
Pues nada Roque, te deseamos todos una buena caminata en Nueva Zelanda. Y que te despejes en aquellas lejanas tierras del Pacífico.

Juan Carlos Sanz de Ayala

Publicado por a las 7:18 pm