Tristeza en la sede del PP en Alhaurín de la Torre

   No fué una noche gloriosa para los populares alhaurinos que se acercaron a la sede de la calle Ermita a seguir los aconteceres de la jornada electoral. Alguien trajo un exquisito chocolate y rosquillas caseras para lo que se preveía un acontecimiento histórico en la política andaluza: el vuelco electoral que llevaría a los populares a ocupar la Junta de Andalucía después de treinta años de hegemonía socialista. Nada hacía presagiar otra cosa. Pero ya desde el comienzo del recuento las cosas no pintaron bien cuando fueron llegando a través de la televisión los primeros datos que… ¡daban ganador al PSOE!. Todos tragaron saliva buscando uns explicación a lo inexplicable: “No preocuparse, que primero contabilizan los pueblos, que ya se sabe que escoran hacia la izquierda… las ciudades nos darán la victoria final” dijo alguien, que se tuvo que tragar sus palabras conforme aumentaba el porcentaje escrutado con unos porcentajes que iban variando muy poco, hasta que finalmente se dió por bueno el para muchos descabellado resultado: ganaba el PP con 50 diputados, seguido del PSOE con 47 y finalmente Izquierda Unida con 12. Amarga ganancia, porque la suma de los votos de la izquierda impediría gobernar una vez más a la derecha.
En la sede del PP de Alhaurín, no nos lo podíamos creer. ¿Y los ERES?, ¿Y la coca?, ¿Y todas las demás choricerías varias?. Dicen que los pueblos no se equivocan, pero mucho me temo que los andaluces han metido en esta ocasión la gamba hasta el cuezo. Con todo el respeto que se merecen por supuesto los resultados de las urnas. El Partido Popular ha ganado, pero seguirá mandando el PSOE, mucho más radicalizado por el peaje, duro peaje, que le va a hacer pagar Izquierda Unida por su respaldo.
Un Joaquín Villanova rojo como un tomate salió flanqueado por Salvador Herrera cuya cara era todo un poema rasgado. “¡El PP ha ganado!”, repetía Joaquín a quien le quisiera escuchar. Pero de nada le servían sus buenas intenciones. Ganar para perder… Ni siquiera servía de consuelo el abultado resultado en Alhaurín de la Torre, donde el PP sacó 6.792 votos, un 47,1% del total, mientras que el PSOE obtuvo 4.531, el 31,4%, Izquierda Unida 1.582 y un 11,0%, UPyD 844 votos y 5,9%, el Partido Andalucista 211 votos y un 1,5% del total… Nuestro amigo Mancebo por su parte recolectó 125 votos que supone el 0,88% del total.
     Un apesadumbrado Joaquín Villanova intentó calmar los ánimos de los presentes: “Hemos ganado y hay que felicitar a Javier Arenas por ello. Hemos hecho una campaña muy limpia, sin entrar al trapo de los especialistas en el engaño, el embrollo y las mentiras. Esta izquierda rancia hará lo posible para gobernar. No creo que ocurra lo de Extremadura. No vamos a gobernar, pero lo que sí os puedo asegurar es que no hemos tocado techo. Esto es incomprensible y habrá que hacer un análisis muy pormenorizado para averiguar las causas de este resultado tan inesperado”.
Fuera, en la plaza, se escuchaba la algarabía del PSOE celebrando que aunque hayan perdido se mantendrán en el poder gracias a los votos de IU. Acabado el discurso de Joaquín, la gente se fué marchando en silencio. Miradas tristes, cabezas agachadas… no era lo que todos los indicios apuntaban para estas elecciones.
El tan cacareado cambio no llegará una vez más y van nueve. Ya lo dijo Griñán: “En Andalucía lo único que va a cambiar es la hora”. Y a la hora de escribir estas líneas Javier Arenas no había dimitido aún, las trituradoras de papel han cesado de ronronear, los chicos de Izquierda Unida están escribiendo su tardía “Carta a los Reyes Magos” y todas las expectativas que los populares tenían con un gobierno del PP en la Junta de Andalucía se han desvanecido. Joaquín Villanova estaba un tanto apesadumbrado. La Ciudad Aeroportuaria, varios campos de golf, las infraestructuras prometidas… ya nada será tan fácil como se había previsto.
Nos esperan tiempos difíciles, con un PSOE radicalizado por sus socios de gobierno de Izquierda Unida que van a venderle muy caro su apoyo. Así es la Democracia con mayúsculas, señores. Felicidades a todos, porque todos han ganado de una manera o de otra. La única que ha perdido, tiempo al tiempo, es Andalucía. Nos esperan tiempos difíciles. Muy difíciles…

Juan carlos Sanz de Ayala

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Publicado por a las 6:16 pm