domingo 6 de noviembre de 2011

Considera “un orgullo” representar a Málaga en las instituciones del Estado 

   El regidor destaca la “transformación integral” y la pujanza del municipio en  tres lustros. “Tomé las riendas de un pueblo paralizado, inmerso en una crisis económica y política y que ahora está de moda y es modelo a seguir”, indica.
   El 28 de octubre de 1996 está marcado en rojo en el calendario del actual alcalde de Alhaurín de la Torre, Joaquín Villanova. Ese día, tras un año y medio de crisis institucional y política que paralizó el municipio y que llegó a poner a seis regidores al frente del Ayuntamiento, con denuncias y resoluciones judiciales constantes, fue el comienzo de una nueva época que, en solo tres lustros, ha llevado a la localidad a estar entre las ciudades más pujantes, modernas, equipadas y dinámicas de toda Málaga y de Andalucía.

   Joaquín Villanova, que entonces tenía 39 años y había abandonado su anterior grupo político independiente ASIAT, para integrarse en el Partido Popular -había sido concejal de Juventud y Hacienda por esas siglas y teniente de alcalde entre 1987 y enero de 1996, mientras gobernó Antonio Vega-, rememora aquellos días previos a su designación en Pleno como “los más desastrosos y sonrojantes de la vida política de Alhaurín de la Torre. Salí elegido alcalde tras una crisis institucional brutal, con presupuestos prorrogados y con todo bloqueado; entonces contábamos 16.914 habitantes y ni por asomo era el pueblo que hoy conocemos. Somos líderes en zonas verdes, equipamientos, patrimonio público, infraestructuras y servicios públicos, un ejemplo a seguir en toda la provincia, con unos índices de saneamiento económico, bienestar y calidad de vida por encima de la media, aunque, eso sí, tan azotados por la gravísima crisis económica como todos los demás, que es hoy por hoy, mi gran obsesión”.

   En efecto, al repasar su trayectoria de quince años como alcalde -revalidada en las urnas con las mayorías absolutas de 1999, 2003, 2007 y 2011-, Villanova reconoce un cierto “sabor agridulce”, porque “gracias a una excelente y responsable gestión, Alhaurín de la Torre es un pueblo más vertebrado, más sostenible y mejor equipado en todos los sentidos, con un futuro espléndido en cuanto a empleo y riqueza, gracias al ambicioso proyecto de la Ciudad Aeroportuaria, pero me duele mucho que haya 5.000 alhaurinos en el desempleo y con tantos problemas para llegar a fin de mes. Eso me estimula a seguir buscando financiación y cuadrar las cuentas para seguir realizando proyectos que generen empleo”.

   Villanova muestra especialmente su satisfacción con el hecho de que “Alhaurín de la Torre está de moda”, nuestra autoestima ha crecido al mismo nivel que nuestra pujanza y tenemos una proyección internacional gracias a nuestro proyecto estrella, que generará 25.000 empleos directos en los próximos años. Y todo ello, sin perder de vista nuestro carácter de gente tranquila, abierta, hospitalaria y trabajadora”.

Por eso, el alcalde se siente “muy recompensado y respaldado por su partido” por el hecho de ser de los pocos dirigentes locales que pueden llegar a representar a las instituciones del Estado en las dos Cámaras: el Senado (al que perteneció entre 2000 y 2004) y el Congreso de los Diputados (al que aspira como candidato número seis en la lista del PP por Málaga para el próximo 20-N).

   “Es un honor y un orgullo haber representado a la provincia hace unos años en la Cámara Alta y, si lo quieren los ciudadanos, será un honor volver a hacer lo mismo en la Cámara Baja. Allí estaré, si salgo elegido, peleando por mi pueblo y por Málaga, ayudando a traer inversiones y aprovechando la oportunidad de seguir mejorando nuestra provincia. Creo que tanto mi partido como la ciudadanía han sabido valorar la gestión que mis sucesivos equipos de gobierno han realizado en los últimos quince años y que han colocado a Alhaurín de la Torre como un referente a nivel de toda Andalucía”, termina.
Publicado por Juan Carlos Sanz de Ayala en 00:03:00
Publicado por a las 12:10 am